July 9, 2020 0 Comments Uncategorized

Ansiedad

La ansiedad tiene sus raíces en el miedo e indica la aparición de algún tipo de peligro o amenaza de nuestro bienestar.

  Este tipo de amenaza se manifiesta por una serie de síntomas físicos, que en sí mismos son muy perturbadores: 

  • Respiración rápida, 
  • Sensación de ahogo, 
  • Aceleración del ritmo cardíaco, 
  • Náuseas, 
  • Mareos, 
  • Dolor de cabeza, 
  • Transpiración, 
  • Boca seca, 
  • Dolores musculares, etc… 

  Cuando el estado de ansiedad es prolongado, estos síntomas se vuelven incontrolables y generan muchas limitaciones en la vida de las personas. 

  Las personas que sufren de ansiedad excesiva, reacciones fóbicas, pánico, tienen una modalidad de procesamiento caracterizada por la anticipación de una amenaza a su bienestar aun cuando haya pocas posibilidades de peligro. 

  Nadie está libre de la escalada de ansiedad de una vez y para siempre. Sin embargo, se pueden aprender nuevas formas de afrontarla. Es por ello que la prevención de recaídas será un aspecto importante en el trascurso del proceso terapéutico. 

  La Terapia Cognitiva busca modificar las construcciones disfuncionales que hace un paciente sobre sus experiencias, a partir de un proceso de exploración y comprensión de los procesos cognitivos, emocionales, conductuales e interpersonales, que intervienen en la organización de su visión acerca de sí mismo, los otros y el futuro. Será necesario entonces, en la psicoterapia, el uso de distintas técnicas que posibiliten la experiencia de nuevas formas de conocer el mundo y de aportar significados más viables en el proceso de transformación de la realidad personal. 

  Es clave aprender el significado de la ansiedad, saber cómo se manifiesta, cuáles son sus consecuencias, cómo se producen los ataques de pánico y el papel de las cogniciones en las crisis. 

De esta forma, reconociendo, vamos a poder poner en practica las tecnicas para calmarnos.

Una redefinición del problema podría ser la siguiente: “(…) El problema no son las sensaciones físicas desagradables en el puente sino las interpretaciones que cada uno hace de la situación…”. 

  • Técnicas cognitivas a través de las cuales el terapeuta ayuda al paciente a identificar y poner aprueba las cogniciones catastróficas. 
  • Entrenamiento en un ritmo de respiración lenta. 
  • Experimentos conductuales que permiten la reatribución de las sensaciones corporales. 
  • Prevención de recaídas. 
  • facilitarán el reconocimiento y modificación de los pensamientos automáticos asociados a las sensaciones corporales de ansiedad.

 Estos pensamientos no son detectados por la conciencia, parecen aceptables y confiables en el momento en que son experimentados e interfieren en la habilidad para controlar el propio comportamiento. De manera tal que, cuanto más certeza se la da a esos pensamientos, más ansioso uno se siente.

Técnicas:

  Prestar atencion al cuerpo es el puente para reconocer los pensamientos que generan ansiedad, 

Una técnica relajación que consiste en tres pasos: 

1) Tres respiraciones profundas (inhalo, mantengo, exhalo. Tres veces). 

2) Tres contracciones generalizadas del cuerpo (me tenso, me contraigo desde los puños de una mano hacia la otra y desde la cabeza hasta los pies. Tres veces). 

3) Tres respiraciones profundas (inhalo, mantengo, exhalo. Tres veces). 

Con este ejercicio generamos control de nuestro cuerpo.

 En la medida en que ,a través de la autoobservación, se van reconociendo las cogniciones, pensamientos que causan ansiedad será de utilidad registrarlas por escrito, con el propósito de desafiarlas y considerarlas desde un punto de vista alternativo. 

Preguntas del tipo: ¿cuál es la probabilidad de que esto ocurra?, ¿cuál es la evidencia?, ¿si otra persona tuviera este tipo de pensamiento, usted qué le diría?, ¿cómo se ayudó en situaciones de temor en otros momentos de su vida?, son herramientas valiosas para explorar y poner a prueba los pensamientos y creencias acerca de lo que puede suceder si uno atraviesa la situación 

Considero que no siempre el miedo es ilógico o irracional ya que las emociones son fuentes complejas, tácitas, cargadas de significado, y de una lógica o coherencia para quien las experimenta. 

Habrá que tener paciencia para llegar a comprender la situación problemática, la sintomatología dentro de la coherencia de la historia y el significado personal.

Los seres humanos estamos dotados de sistemas de adaptación que nos permiten adecuarnos a las diferentes situaciones que se nos plantean. Estos sistemas operan directa e indirectamente, en el funcionamiento de todo el organismo en forma constante. El ser humano adaptado puede vivir y mejorar sus condiciones sin costo alguno para la salud. Sin embargo, cuando las presiones del entorno manifiestan un incremento constante en intensidad y velocidad, esa sobreestimulación nos obliga a exigirnos cada vez más, sobrecargando así nuestros sistemas de adaptación. Dicha sobrecarga traerá aparejada un costo que podrá derivar en un desequilibrio físico (enfermedad) o psíquico (ansiedad, depresión) llamado síndrome de sobreadaptación 

Por la noche debía utilizar la técnica de respiración controlada, abdominal y la de relajación o escaneo corporal. 

Los pensamientos automáticos ligados a la ansiedad son afirmaciones dadas por ciertas por el solo hecho de pensarlas; tienen un 100% de certeza. 

La toma de conciencia de que existe una activación amigdalina que provoca estados de alarma, hipervigilancia y reactividad brinda un marco inicial de comprensión acerca del trastorno. Por otra parte, esta comprensión ayuda en el caso de tener que realizar una interconsulta psiquiátrica, facilita la aceptación y adherencia a la medicación 

cuando se le da otro sentido a esa reactividad y se establece la diferencia entre respuesta protectora (heredera de la adaptación de la especie) y reacción inmediata (automatismos), vamos armando el andamio para que la lucha que se establece inicialmente con los síntomas comience a tener un sentido. 

Es fundamental que el paciente aumente su registro para lograr reconocer cuándo su reactividad es desproporcionada y la evaluación del peligro desmesurada en relación con sus recursos y posibilidades de afrontamiento. Es como una forma de estar un paso adelante de la escalada al infierno, que puede alcanzar niveles tan altos que conduzcan al burn out (incendiarse física y mentalmente). 

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